LA FILOSOFÍA DETRÁS DE AGON DIVULGACIÓN

La filosofía de Agón va de la mano de la de Lucius Spiculus, que contamos en el apartado «proyecto», están muy relacionando siendo esta hija de aquella. Lucius está mas centrado, como venimos contando, en el mundo de la gladiatura, y Agón, en el deporte panhelénico, y aunque el espíritu de ambas radica en lo mismo, sufre variaciones.

En Agón no queremos quedarnos en la mera prueba deportiva en el sentido moderno de las mismas, donde unos individuos compiten contra otros, se otorgan unas posiciones en función al resultado de cada prueba, se reconoce la labor del mejor de los competidores y cada uno se va para casa a preparar la siguiente edición, como algo de mero ocio en el peor de los casos, y como una manera de mantenerse activo en el mejor de ellos, queremos ir más allá.

En la antigüedad clásica, estas competiciones eran tan importantes que mismo en época de guerra, se daba una tregua y pueblos enemigos se juntaban para competir en una ciudad determinada, tan fuerte era el arraigo de estas pruebas y el significado que para todos ellos tenía. Trascendía de lo meramente deportivo (entendido en términos modernos).

Era así de importante por que para ellos, el hecho de mantener su cuerpo preparado para ser lo mejor que uno era capaz de ser, representar a su ciudad y ser orgullo de su comunidad cercana, así como de ayuda a la misma. Esto era sagrado. De hecho, estas citas siempre estaban relacionadas de alguna manera con las deidades.

Para nosotros, esta visión es muy importante, ya que creemos que en la actualidad se ha olvidado este sentido del deporte. Ha calado muy profundo aquello de que «lo importante es participar», que no es más que un mensaje derrotista y victimista que justifica la falta de ambición por mejorar y que convierte al participante en un pusilánime. Para nosotros lo importante NO es participar , si no competir, dar lo mejor que uno tiene y buscar la victoria.

Y quiero subrayar la palabra competir, separándola del ganar o el perder. Por que ganar y perder no son los objetivos. Si no dar lo mejor de uno mismo hasta el final, independientemente del resultado. La competición es para alcanzar la mejor versión de uno mismo, para poder ser orgullo de los nuestros (y de nosotros mismos) y estar en una condición que nos permita ayudar en el momento que haga falta. Dejar de esforzarse ya sea por ir muy bien o muy mal en la prueba es un motivo de vergüenza:
Pasa a veces, que cuando por ejemplo, alguien saca mucha distancia al segundo en una carrera, este se frena para no hacer de menos al rival. Para nosotros es una falta de respeto hacia el rival, por no considerarlo digno de nuestro esfuerzo. También el caso contrario, en la misma carrera, no dar el 100% por que se ve la victoria imposible y «para que esforzarse» es una falta de respeto hacia uno mismo, por abandonarse a la desidia del nihilismo.

La mejor versión de uno mismo solo se alcanza cuando damos lo que tenemos cuando toca competir, esforzándonos al 100% para respetarnos a nosotros mismos y a nuestros rivales. Este es el mensaje de los antiguos que queremos traer al mundo moderno. No importa ganar o perder, importa COMO ganas o COMO pierdes. Importa competir. Esta es la filosofía de Agón.